El martes por la mañana, cuando el pánico se apoderó del mercado por el temor a que la reflación conduzca a la aplicación de una postura monetaria más dura, el Russell 2000 cayó hasta un mínimo de 2 semanas en los 2.270.

Con el paso de las horas, sin embargo, la presión vendedora se desvaneció después de que Jerome Powell ratificara que la Fed no tiene planes de cambiar el rumbo de la política de compra de bonos y restara importancia a las preocupaciones por la suba de la inflación.