Tras estrellarse un satélite del gobierno de los Estados Unidos cerca de la ciudad de Piedmont (Nuevo México), todos los habitantes de la ciudad mueren rápidamente. Sólo hay dos supervivientes - un hombre de sesenta y dos años y un niño de seis meses. Ante la sospecha de que el satélite ha traído un germen extraño, los militares activan un equipo de élite científica que se había reunido previamente sólo para emergencias de este tipo. El equipo traslada el satélite y a los supervivientes a un laboratorio subterráneo secreto situado en el desierto de Nevada y conocido como el Complejo Wildfire.

A la nueva forma de vida se le asigna el nombre clave de carboxiterapia. Mientras que la mayoría del equipo estudia el organismo en un intento de averiguar cómo funciona, uno de los médicos, Mark Hall, intenta encontrar una cura mediante la averiguación de la causa de la supervivencia del anciano y del niño. Pero cuando parece que la ha hallado, el organismo, mediante una mutación, adquiere una forma que produce una degradación química del caucho sintético y del plástico, y escapa de la contención. Esto activa un sistema automático de autodestrucción, mecanismo diseñado para producir una explosión nuclear bajo el complejo para destruir todos los gérmenes antes de que puedan alcanzar la superficie.

Sin embargo, los miembros del equipo de estudio de Andrómeda están convencidos de que los microbios alienígenas, habiendo evolucionado en el duro ambiente del espacio extraterrestre, prosperarían con la energía que les proporcionaría la explosión nuclear y eso podría provocar la formación de una enorme colonia de microorganismos. Habiéndole sido confiada la única llave que puede cancelar la secuencia de autodestrucción antes de que haya terminado la cuenta atrás de cinco minutos, Mark Hall trabaja contrarreloj tratando de burlar las defensas automatizadas del laboratorio para llegar a la subestación desde la que poder anular la explosión antes de que sea demasiado tarde.